Descubriendo los Alpes Bávaros
Hola viajero, los Alpes Bávaros (Bayerische Alpen) son uno de los destinos más espectaculares de Europa. Lagos de aguas turquesas, castillos de cuento, gargantas excavadas por el agua, carreteras panorámicas y algunos de los paisajes de montaña más impresionantes de Alemania convierten esta región en un viaje imprescindible para cualquier amante de la naturaleza.
Situados al sur de Baviera, junto a la frontera con Austria, los Alpes Bávaros ofrecen una combinación perfecta entre senderismo, pueblos con encanto, ciudades históricas y miradores inolvidables. Además, su cercanía a Múnich permite organizar fácilmente una ruta en coche de una semana.
En esta guía encontrarás toda la información necesaria para preparar tu viaje: cómo llegar, dónde alojarte, qué comer, cómo moverte, los lugares imprescindibles que visitar y una ruta detallada basada en un recorrido real de siete días.
¿Dónde están los Alpes Bávaros?
Los Alpes Bávaros ocupan el extremo sur del estado alemán de Baviera y limitan con Austria. La mayoría de los lugares más conocidos se concentran entre Füssen, Garmisch-Partenkirchen, Berchtesgaden y el Parque Nacional de Berchtesgaden, aunque muchas de las excursiones cruzan continuamente la frontera austríaca.
Gracias a las excelentes carreteras y a las cortas distancias entre los principales puntos turísticos, es uno de los mejores destinos de Europa para realizar un road trip.
Mejor época para visitar los Alpes Bávaros
Aunque los Alpes Bávaros pueden visitarse durante todo el año, la experiencia cambia completamente según la estación.
La primavera ofrece montañas todavía nevadas, cascadas con abundante agua y menos turismo pero puedes encontrarte todavía lagos congelados y una imagen invernal.
El verano, entre junio y septiembre, es la época ideal para recorrer lagos, hacer senderismo y disfrutar de todas las carreteras panorámicas abiertas.
El otoño regala algunos de los paisajes más bonitos gracias al cambio de color de los bosques, además de una menor afluencia de visitantes aunque ya puede pillarte alguna nevada que te imposibilite visitar algún lugar.
En invierno, muchas zonas se transforman en destinos de esquí y algunos accesos de alta montaña pueden permanecer cerrados.
Un consejo importante: consulta siempre la meteorología
Uno de los factores que más condiciona un viaje por los Alpes Bávaros es la niebla. Lugares como Neuschwanstein, Eibsee, Königssee o el Nido del Águila dependen completamente de las vistas.
Antes de planificar cada jornada merece mucho la pena consultar la previsión meteorológica para adaptar el itinerario.
Cómo llegar a los Alpes Bávaros
Existen varios aeropuertos cercanos que permiten organizar fácilmente la ruta.
Aeropuerto de Múnich (la mejor opción)
Es el aeropuerto más recomendable por conexiones internacionales y comodidad.
Desde aquí se tarda aproximadamente:
- 2 horas hasta Füssen.
- 1 hora y media hasta Garmisch-Partenkirchen.
- 2 horas hasta Berchtesgaden.
Fue el aeropuerto elegido para esta ruta y resulta, probablemente, la opción más equilibrada para recorrer toda la región.
Otros aeropuertos cercanos
También puedes valorar:
- Salzburgo (Austria)
- Memmingen
- Innsbruck (Austria)
Dependiendo del precio de los vuelos pueden ser alternativas interesantes.
Cómo moverse por los Alpes Bávaros
Alquiler de coche (la mejor opción)
Si quieres aprovechar el viaje al máximo, alquilar un coche es prácticamente imprescindible.
Muchos de los lagos, miradores y rutas de senderismo están alejados de las estaciones de tren, por lo que disponer de vehículo propio permite aprovechar mucho mejor cada jornada.
En nuestro caso alquilamos el coche con Sixt, una de las compañías con mayor presencia en Alemania, y la experiencia fue muy positiva tanto en la recogida como en la devolución.
Importante si vas a entrar en Austria
Durante esta ruta cruzarás varias veces la frontera con Austria para visitar lugares como Plansee o Salzburgo.
Para circular por la mayoría de autopistas austríacas es obligatorio comprar la viñeta (Vignette).
Puede adquirirse:
- Online antes del viaje.
- En gasolineras cercanas a la frontera.
- En áreas de servicio.
Circular sin ella puede suponer multas bastante elevadas.
Transporte público
Alemania cuenta con una excelente red ferroviaria y de autobuses.
Es posible visitar ciudades como:
- Múnich
- Füssen (desde ahí puedes acceder a Neuschwanstein)
- Garmisch-Partenkirchen (y visitar Linderhof)
- Berchtesgaden
utilizando transporte público.
Si te alojas en Füssen hay buses gratuitos hacia el Castillo de Neuschwanstein y muchos alojamientos te dan la tarjeta KönigsCard o FüssenCard las cuales te permiten coger buses locales gratuitos así como descuentos en museos.
Sin embargo, para acceder a lagos como Alatsee, Hintersee, Klausbachtal o recorrer carreteras panorámicas como Rossfeld Panoramastraße, el coche sigue siendo la opción más práctica.
Dónde alojarse en los Alpes Bávaros
Una de las dudas más habituales es si cambiar de alojamiento cada noche o establecer una base fija.
Para una ruta de una semana existen dos opciones:
Alojarse en una única zona
La alternativa más cómoda es dormir en los alrededores de Garmisch-Partenkirchen, ya que queda bastante centrada respecto a la mayoría de visitas.
Dividir el viaje
Una opción aún mejor consiste en repartir el viaje entre dos zonas:
- Füssen (2-3 noches)
- Berchtesgaden (3-4 noches)
De esta forma se reducen bastante los desplazamientos diarios. Nosotras en nuestro caso decidimos hacer noche en tres sitios para reducir horas de coche. Las primeras dos noches nos alojamos en Füssen, una noche intermedia cerca de Innsbruck y las últimas noches en la zona de Berchtesgaden.
Si no vas a alquilar en coche te conviene alojarte los primeros días justo en el centro de Füssen en un alojamiento que te ofrezca la konigsCard y de esta forma ahorrarte algunos billetes de autobuses. El resto de noches en Garmisch ya que el tren te lleva hasta ahí y desde ese punto también puedes visitar otros lugares.
Qué comer en Baviera
La gastronomía bávara es mucho más variada de lo que suele pensarse y combina platos contundentes con una gran tradición cervecera.
Algunos imprescindibles son:
- Schweinshaxe (codillo asado)
- Schnitzel
- Bratwurst
- Käsespätzle
- Pretzel
- Goulash
- Apfelstrudel
- Tarta Selva Negra
- Cervezas artesanales bávaras
En prácticamente todos los pueblos encontrarás cervecerías tradicionales donde disfrutar de cocina local a muy buen precio.
Imprescindibles de los Alpes Bávaros
Entre todos los lugares que ofrece la región, estos son los más espectaculares:
- Castillo de Neuschwanstein
- Lago Eibsee
- Königssee
- Obersee
- Garganta de Partnach (Partnachklamm)
- Hintersee
- Plansee
- Lago Alpsee
- Linderhof
- Klausbachtal
- Kehlsteinhaus (Nido del Águila)
- Geroldsee
- Garmisch-Partenkirchen
- Füssen
- Mittenwald
- Salzburgo
Ruta de 7 días por los Alpes Bávaros
Día 1
La ruta comienza aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Múnich y alquilando un coche. Antes de adentrarse en los Alpes, merece la pena dedicar unas horas a descubrir la capital bávara.
Entre los imprescindibles destacan Marienplatz, el Nuevo Ayuntamiento, la Frauenkirche, el Jardín Inglés, la Residencia de Múnich y la famosa cervecería Hofbräuhaus, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.
Si dispones de tiempo, también puedes pasear por Viktualienmarkt o visitar el Palacio de Nymphenburg antes de dirigirte hacia la zona de Füssen.
Día 2
El primer contacto con los Alpes comienza en el Panorama Stadl am Forggensee, un magnífico mirador con aparcamiento gratuito desde el que se obtiene una de las mejores vistas del lago y las montañas.
Muy cerca se encuentra el propio lago Forggensee, donde se puede aparcar prácticamente junto a la orilla y disfrutar del paisaje.
Después llega el turno de conocer Füssen, posiblemente el pueblo con más encanto de la región. Su casco histórico, lleno de fachadas coloridas, callejuelas y terrazas, invita a pasear sin prisas.
Antes de terminar la jornada merece la pena acercarse al Lechfall, una espectacular cascada situada a pocos minutos del centro.
Día 3
La jornada comienza muy temprano en el Castillo de Neuschwanstein, probablemente el lugar más famoso de Alemania.
Conviene llegar a primera hora para evitar grandes colas y disfrutar de las mejores vistas desde el puente Marienbrücke, siempre que permanezca abierto. Nosotros elegimos pagar los 3€ que te cobra el bus por subirte hasta el castillo (parten desde el parking 4) ya que la subida puede ser algo dura y tardas entre 330 a 40 minutos en subir. Luego si bajamos caminando. Si quieres subir y bajar en el bus te cuesta 7€.
En nuestro caso no accedimos al interior del castillo pero si quieres verlo por dentro la entrada cuesta 16€.
Después se puede visitar el cercano Alpsee, situado a los pies del castillo y justo al lado del parking P4.
La ruta continúa hacia Alatsee, uno de los lagos menos conocidos y más tranquilos de la zona.
Por la tarde resulta muy recomendable acercarse al Palacio de Linderhof, el más pequeño de los palacios construidos por Luis II de Baviera. Visitar sus jardines es gratis aunque el aparcamiento son 5€.
La jornada termina cruzando a Austria para contemplar las aguas turquesas del espectacular Plansee.



Día 4
Uno de los días más bonitos del viaje comienza en el impresionante Eibsee, considerado por muchos el lago más bonito del país. Se encuentra a los pies de la montaña más alta de Alemania, Zugspitze con 292m de altura. A esta montaña se puede subir en teleférico por 70€ ida y vuelta. En nuestro caso no subimos puesto que nos parece algo excesivo el precio para lo que se ofrece aunque estoy segura de que las vistas son impresionantes.
Después toca recorrer la famosa Partnachklamm, una garganta excavada por el río que ofrece una experiencia completamente diferente. Para poder acceder a la garganta hay que dejar el coche aparcado en el aparcamiento del Olympia-skistadion (5€/ día) y caminar unos 20 minutos hasta la entrada. Para poder acceder tienes que pagar la entrada allí mismo que cuesta 10€.
Justo después de la garganta, la tarde puede dedicarse a pasear por Garmisch-Partenkirchen, uno de los pueblos alpinos más conocidos del país y por Geroldsee, un lago menos conocido pero que deja una imagen preciosa con las casetas de madera típicas de la zona y las montañas al fondo.
Si tienes tiempo puedes visitar el pueblo de Mittenwald, uno de los más bonitos de la zona en mi opinión.


Día 5
El quinto día se centra en uno de los parques nacionales más espectaculares de Alemania, el Parque Nacional de Berchtesgaden.
La primera parada es Klausbachtal, un valle rodeado de montañas perfecto para caminar entre paisajes alpinos y en donde encontrarás un puente colgante impresionante.
Después se visita la pintoresca Iglesia de San Sebastián, uno de los lugares más fotografiados de Baviera.
Muy cerca aparece el precioso Hintersee, un lago rodeado de bosques donde merece la pena pasear unos minutos, alquilar un bote o bañarse si el tiempo lo permite.
La última visita del día es Wimbachklamm, una garganta de aguas cristalinas que sorprende por sus pasarelas y paredes verticales. Esta garganta, al igual que la del día anterior es de pago pero en este caso te cobran 4€ por adulto. El aparcamiento también de pago, se encuentra a unos 20 minutos de la entrada.


Día 6
Este es, para muchos viajeros, el mejor día de toda la ruta.
Conviene madrugar para embarcar en el primer barco hacia Obersee, ya que la tranquilidad del lago a primera hora hace que la experiencia sea mucho más especial.
El lago de Konigsee solo se puede visitar en barco y puedes comrpar dos tipos de entradas: hasta San Bartolomé (23,40€) o hasta Salet (29,80€). Si quieres visitar también le lago de Obersee tienes que coger el ferry hasta Salet y desde allí caminar unos 15 minutos. Sin duda es una experiencia que vale mucho la pena pero debes tener en cuenta que entre el trayecto en ferry de ida y vuelta y el tiempo que pases en cada una de las paradas se te van fácilmente entre 4 a 5 horas.
Después del paseo por Königssee llega el momento de subir al Kehlsteinhaus, conocido como el Nido del Águila. El Parque Nacional de Berchtesgaden es un lugar muy importante a nivel histórico puesto que era un lugar de residencia de Hitler y muchas decisiones de la Segunda Guerra Mundial se tomaron allí. El Nido de Águila es uno de los pocos lugares que no se demolieron después de la guerra. Si bien a día de hoy es solo un restaurante, vale la pena subir y ver las increíbles vistas que hay desde lo alto y conocer algo más de historia. Solo se puede subir en bus y el precio es de 34,70€. Te recomiendo reservarlas con un par de días de antelación por la web.
Y si te gusta la historia de la Segunda Guerra Mundial, te recomiendo visitar el centro de visitantes que está justo a los pies del Nido del Águila, la entrada a la exposición y al búnker cuesta 4,50€.
Para terminar, recorrer la Rossfeld Panoramastraße permite disfrutar de una de las carreteras panorámicas más bonitas de Europa.



Día 7
La última jornada se dedica a descubrir Salzburgo, una de las ciudades más bonitas de Austria.
Pasear por Getreidegasse, visitar la casa natal de Mozart, subir a la Fortaleza Hohensalzburg y recorrer las orillas del río Salzach son algunos de los imprescindibles.
Es el broche perfecto para una ruta que combina naturaleza, historia y algunos de los paisajes más espectaculares de Centroeuropa.
Después de la visita a Salzburgo, toca volver a Munich.
Consejos para organizar tu viaje
- Consulta la previsión meteorológica cada día; muchos miradores dependen totalmente de la visibilidad.
- Madruga para visitar Neuschwanstein, Eibsee y, especialmente, Königssee.
- Compra la viñeta austríaca si vas a circular por sus autopistas.
- Lleva calzado cómodo incluso si no planeas hacer grandes rutas; la mayoría de lugares implican pequeños paseos.
- Reserva el alojamiento con antelación si viajas entre junio y septiembre.
- Lleva efectivo, ya que muchos aparcamientos o pequeños establecimientos no aceptan tarjeta.
¿Cuántos días hacen falta para visitar los Alpes Bávaros?
Aunque es posible hacer una escapada de 3 o 4 días, lo ideal es dedicar entre 7 y 10 días para recorrer con calma los principales lagos, castillos y parques naturales. Este tiempo permite disfrutar de los lugares imprescindibles sin prisas y adaptarse a posibles cambios de tiempo, algo muy habitual en esta región alpina.
Con una buena planificación, los Alpes Bávaros ofrecen uno de los viajes por carretera más completos de Europa, combinando paisajes de alta montaña, pueblos de cuento, castillos legendarios y algunas de las mejores rutas panorámicas del continente.

